viernes, 27 de septiembre de 2013

Capítulo 7

 

¡La había besado, Gonzalo la había besado! Había sido todo tan rápido, casi no podía creérselo, pero no podía dejar de pensar en Carol, Gonzalo tenía novia, en Argentina sí, pero la tenía. Estaba haciendo un gran esfuerzo por no imaginarse con Gonzalo, el chico le encantaba, pero se acababan de conocer, trabajaban juntos, era el hijo de su jefe y tenía novia. Las cosas no iban a ser demasiados fáciles y volverían a verse el domingo en la cafetería.

 

Ni Luly ni Gonzalo habían podido pegar ojo pensando en el beso y en cómo sería el reencuentro a la mañana siguiente. Finalmente, ambos optaron por la normalidad absoluta, se dieron los buenos días y empezaron a trabajar. Ese día no hubo bromas ni jueguecitos a diferencia del día anterior, cada uno atendía a su trabajo y claro, eso no pasó desapercibido para Nico, que se acercó a hablar con Luly.

-Hola morochita

-¿Morochita? No sé lo que me has llamado, pero me gusta.

-Así es como decimos morenita en Argentina. ¿Puedo preguntarte una cosa?

-Claro Nico, ¿hay algún problema?

-Verás, ayer noté que mi hermano Gonza y tú teníais mucha química desde el primer momento y hoy apenas habéis hablado, ¿pasó algo anoche? -Luly no pudo evitar sonrojarse- No sé si mi hermano te lo comentaría ayer, pero él tiene novia, a ninguno nos gusta Carol, sabemos que se beneficia de  ser la novia del hijo de, sólo busca algo de fama,  pero Gonza está enganchado a ella, he hablado varias veces con él y siempre dice lo mismo, le da miedo dejarla porque piensa que nadie va a poder enamorarse de él, que nadie va a poder querer al hijo feo de Jorge y por eso aguanta que ella lo manipule y se aproveche de él. Y ayer cuando estabais juntos vi a mi hermano feliz, sonreía de verdad, se dice que no sonríes de verdad si no lo haces con los ojos, y ayer, cuando Gonza estaba contigo, sonreía con los ojos. No es de mi incumbencia si pasó algo entre vosotros ayer, pero quiero pedirte un favor, si te gusta o crees que puede llegar a gustarte, ten paciencia y demuéstrale lo que sientes; pero si sólo lo ves como un amigo o una distracción, por favor, házselo saber ya.

Luly estaba descolocada, no sabía qué decir, Gonzalo le dijo que tenía novia, pero no le contó lo que sentía realmente, estaba claro que el chico le gustaba desde la primera vez que lo vio, pero no sabía cómo digerir lo que le había dicho Nico. La chica se limitó a darle las gracias por la charla y a prometerle que no le haría daño a su hermano.

 

Al final del día Jorge se acercó a hablar con ella, y a Luly se le aceleró el corazón, ¿no le preguntaría también por Gonzalo, verdad? Esta vez la conversación fue mucho más agradable que la que había tenido en la mañana con Nico. Su jefe le dijo que Gonzalo le había comentado que ella tocaba la guitarra muy bien y que sería una buena idea para atraer clientes que tocase los sábados por la tarde en la cafetería.

-Por casualidad, ¿sabes cantar? –Le preguntó Jorge

-Bueno, lo intento, aunque eso de exponerme en público no le llevo del todo bien.

-Si te parece bien, el sábado de la semana que viene abrimos un par de horas más tarde y hacemos unas pruebas de sonido aquí, si estás dispuestas a comprometerte y conseguimos más clientes, en un par de meses tendrás un aumento de sueldo, ¿qué me dices?

-No perdemos nada por probar.

Jorge le dedicó una gran sonrisa y le tendió la mano, Luly le devolvió ambos gestos y se dieron un gran apretón de manos.

 

 

 

Se cumplía un mes  desde la charla con su jefe y lo de los mini conciertos los sábados por la tarde estaba dando resultado, Luly llevaba mejor lo de su miedo escénico, en gran parte gracias a Gonzalo, que había cumplido su palabra de colocarse en primera fila para que le resultase más fácil tocar, aunque la relación entre ellos era algo distante. En cuanto a los temas elegidos para sus conciertos nunca faltaba algo de My Chemical Romance, normalmente “Desert song”, “Demolition Lovers” o “Disenchanted”;  Sum 41, especialmente “Crash”, “Some Say” o “Pieces” y “King For A Day” de Green Day, para alegrar un poco la tarde.

Como esa tarde celebraba el primer mes trabajando y tocando en la cafetería haría un repertorio especial y daría un paso al frente(o por lo menos lo intentaría) con Gonzalo.

 

Luly empezó tocando “Summer song” de Satriani, después algunas de sus adorados MCR y un par de Blink-182, para acabar con una dedicatoria especial.

-Hace poco un amigo y el modo aleatorio de su IPod, hicieron que descubriese un grupo finlandés impresionante, Negative, me enamoré perdidamente de ellos desde que escuché la primera nota de la canción “Touchless”. Desde entonces los he escuchado todo lo que he podido y más y ahora quiero agradecerle a ese amigo el descubrimiento de este grupo tan increíble y el hecho de llevar en este pequeño escenario un mes. Espero que mi amigo sepa que estoy hablando de él y le guste la canción de Negative que he elegido, es “Still Alive”.

Luly miró de soslayo a Gonzalo, que estaba emocionado y sonrojado y apenas podía mirarla. La chica le dedicó una gran sonrisa y empezó a cantar, mirándolo directamente a él, ni siquiera quería disimular, necesitaba cantarle cada segundo de la canción a él, en parte, ella había estado muerta desde que rompió con Álex y cuando conoció a Gonzalo volvió a vivir y a ser feliz.

La chica ponía más énfasis en algunas partes de la canción mientras Gonzalo la miraba con adoración:In my deepest fears I'm losing you, even if somebody tried to stop my heart, I'm still aliveI will never give up”, “I'm right here where you want me to be fighting with myself”.

Cuando acabó de tocar todo el mundo empezó a aplaudir y a darle la enhorabuena, pero le faltaba alguien, Gonzalo no estaba, buscó a Nico con la mirada y éste le hizo un gesto con la cabeza indicándole que se había ido por la puerta trasera. Luly se disculpó con la gente que la rodeaba y salió corriendo para buscar a Gonzalo. Lo encontró sentado en la puerta trasera, llorando como un niño pequeño.

 -Gonza, ¿qué te pasa? Perdona si te ha incomodado lo de antes.

El chico seguía con la cara enterrada entre las manos y apoyado en sus rodillas, no dejaba de llorar; miró por un momento a Luly y la abrazó, la abrazó muy fuerte, como si no quisiese dejarla escapar, seguía llorando apoyado en el hombro de la chica. Ella sólo pudo devolverle el abrazo y acariciarle el pelo en una muestra de protección. Cuando Gonzalo consiguió calmarse empezó a hablar, ya no se abrazaban, pero bajo ningún concepto quería perder el contacto físico con la chica, así que le cogió la mano, la miró a los ojos, esos ojos que le encantaban y le volvían loco y le dijo:

-Luly, eres lo mejor que me ha pasado en un mucho tiempo, eres la mejor persona que he conocido en toda mi vida, eres guapísima, simpática, amable, trabajadora y una guitarrista y cantante inmejorable, esa es la razón por la que estoy llorando, una persona como yo no merece las palabras que has dicho ahí dentro, tengo novia, una novia que no me quiere pero a la que le debo respeto de todas formas y la noche en tu piso no os respeté a ninguna de las dos, hice mal besándote. Debes buscar a alguien que esté a tu altura y que no juegue con los sentimientos de las personas.

Gonzalo empezó a llorar otra vez, se levantó de un salto y se marchó corriendo.

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