miércoles, 25 de septiembre de 2013

Capítulo 5

Su primer fin de semana en la cafetería había llegado, se levantó a las 9 para arreglarse y a las 10 ya estaba en el trabajo. Jorge le dejó las llaves para que abriese y empezase a colocar las mesas, él llegaría un poco más tarde por no sé qué asunto familiar.
Luosi ya estaba en su tarea cuando Jorge llegó, pero no estaba sólo, venía custodiado por 4 chicos de diferentes edades, todos muy parecidos a él, definitivamente eran sus hijos.
Su jefe se acercó a ella y le presentó a los chicos(efectivamente, eran sus hijos): Nico era el mayor,23 años, rubio, ojos azules y bastante alto; Fede era el segundo, 21 años, pelo castaño, algo más bajo que Nico y ojos oscuros, Lauti el pequeño, 15 años, rubio y de ojos azules, muy bajo, era la definición de adorabilidad y por último le presentó a Gonzalo, el mediano, 19 años,  alto y muy delgado, no era especialmente guapo, pero tenía el acento argentino más bonito del mundo y una mirada que transmitía buen rollo, Luly no podía dejar de mirarlo, estaba embelesada y eso que era el hermano más normalito.

Tras las presentaciones de rigor Jorge le dijo que sus hijos serían sus compañeros de trabajo todos los fines de semana y que Gonzalo estaría algunas tardes también (esa fue la parte que más le gustó). Tras las noticias todos se pusieron manos a la obra, el ambiente de trabajo era espectacular, la mañana se pasó volando, era como si se conociesen de toda la vida y la química con Gonzalo era increíble, se hacían bromas y se reían por cualquier cosa, todos estaban pendientes de ellos dos, pero eso parecía no importarles.
Al acabar el día de trabajo se fueron a cenar todos juntos, incluyendo a la mujer de su jefe, Nancy, argentina también y guapisíma, era normal que sus hijos fuesen tan perfectos. En la cena hablaron de todo un poco, Nancy y Jorge le contaron las típicas historias vergonzosas de la infancia de sus hijos que todos los padres  cuentan en las reuniones, a Luly le dolía la barriga de tanto reir; también le contaron un episodio bastante complicado de los primeros meses de vida de Gonzalo, por lo visto, Jorge había sido un músico bastante conocido en Argentina, estaba empezando a darse a conocer en otros países y  uno de los destinos de su gira era Brest, en Francia, Nancy estaba embarazadísima de Gonzalo y a pesar de la oposición de su marido, decidió acompañarlo. Un día antes de volver Nancy se puso de parto, así que tuvieron que retrasar la gira y permanecer en Francia un par de meses. Cuando volvieron a Argentina empezaron a notar que algo no iba bien en Gonzalo y tras una revisión le dijeron que tenía meningitis, los médicos les dieron pocas esperanzas, Gonzalo tenía más del 60 % de posibilidades de no salir adelante y si salía el riesgo de que le quedasen secuelas era del 90%. Tras muchas revisiones y noches de hospital todo salió bien y no le quedaron secuelas. Tras escuchar la historia a Lousi se le encogió el estómago y Nico, para romper el momento tan triste, describió a su hermano con una frase muy curiosa: “Gonza es un luchador desde la cuna, el hijo de puta tiene los huevos igual de grandes que los de un Miura”. Tras esa frase nadie pudo contener la risa y  la cena volvió al mismo ambiente distendido y alegre.


Sin darse cuenta ya habían pasado las 12 de la noche, así que se disculpó con su jefe y familia y puso rumbo a una misión imposible: encontrar taxi para volver a casa. Mientras esperaba alguien le tocó en el hombro, se giró asustada, pero al ver que era Gonzalo una sonrisa enorme (y sumamente estúpida) se dibujó en su cara.

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