miércoles, 25 de septiembre de 2013

Capítulo 3

Mayo 2006

A pesar del tiempo pasado desde su ruptura con  Álex, Luly seguía repitiendo en su cabeza una y otra vez la última conversación que había tenido con él; había memorizado cada insulto, pero no para flagelarse, sino para evitar caer en la tentación de volver a llamarle.
El curso casi había acabado, sus notas habían vuelto a ser las de siempre y finalmente podría hacer bachillerato, pero no seguiría en su pueblo, el cambio debía ser completo y el destino elegido para empezar su nueva vida fue Madrid. Le daba pena dejar su pueblo porque eso suponía dejar también a su familia y amigos, pero era necesario, así que aprovecharía el verano para disfrutar de los suyos y en septiembre se marcharía.

Durante el verano no paró un segundo, pasaba todo el tiempo que podía junto a los suyos y aprovechaba cada momento libre para profundizar en la música. MCR había sido sólo el principio, empezó a buscar más grupos de estilos parecidos y se encontró con auténticas maravillas como Muse, Linkin Park, Sum 41 o Blink-182 y rescató clásicos como Nirvana o Queen, aunque ninguno le transmitía la misma fuerza y confianza que le transmitió MCR la primera vez que los escuchó. Gracias a ellos había sido capaz de hacer todo lo que siempre había querido, incluso tocar la guitarra. Lousi veía conciertos de MCR de manera casi compulsiva, fijándose principalmente en Frank Iero y Ray Toro, los guitarristas; el primero era energía pura, fuerza, alegría, locura, pasión y el segundo era calma, clase, elegancia, precisión… Luly lo tenía claro, algún día sería como ellos. Envidiaba la voz de Gerard Way, el cantante, tenía algo que lo hacía único, y su puesta escena y su sentido del espectáculo eran únicos, sólo él se movía así, jugaba con su voz, con su cuerpo (y el Frank, todo hay que decirlo) de tal forma que no podías evitar acabar con la boca abierta. El bajista, Mikey, era un ejemplo a seguir, había superado momentos difíciles sin llamar la atención, tirando de fuerza de voluntad y apoyándose en su hermano Gee. Estos chicos se habían convertido en un referente para ella y ahora que iba a vivir en Madrid tenía que verlos en directo sí o sí…

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